¿Quiere registrarse?
patinar_logo1.gif
 
anillo 2.jpg


Crónica Conjunta Barcelona E-Mail
Escrito por Jali/Musilu/Emilio/Dinamita   

 

Os presentamos un nuevo concepto de contar viajes: LA CRÓNICA CONJUNTA. Esta vez hemos sido varios los autores de la misma, ya que el grupo no ha ido unido el 100% del tiempo. Así podemos contaros y enseñaros el viaje desde varios los puntos de vista.
Muchas gracias a tod@s los colaboradores: Jali, Emilio y Musilu con la crónica escrita, y Seregio, oinotnA y Dinamita por la crónica visual.

 

A pesar de mi convalecencia, que casi me costó renunciar al viaje, me sentí apoyada por todos mis compañeros, y gracias a los fármacos y a las ganas que tenía de patinar, logré vencer los peores momentos de este catarro o similar.

Desde que Sergio y yo tomamos el AVE (éramos el primer grupo), hasta la quedada en el Parc del Clot a las 20H, un cúmulo de despropósitos impidió que nos encontráramos hasta bien entrada la noche.

Primeramente esperamos al segundo grupo en la estación de Sants, pero ya habían tomado el camino a la de Francia sin saberlo. En ese intervalo Sergio coincidió con una conocida madrileña (qué pequeño es el mundo) y como veíamos que el encuentro con los del siguiente tren no tenía lugar, aprovechamos para buscar un punto de información para que nos facilitaran un mapa “y eso” con la perspectiva de que al día siguiente Sergio viera la goleada y el museo del Barça como buen forofo que es. La informadora catalana nos ofreció lo que pedíamos, un mapa y “eso”. “Eso” resultó ser un plano de metro, pero yo ya me había surtido anteriormente de esos menesteres, por lo que, aunque agradecida, lo rechacé.

Llegada a BCN = 10 min. de adelanto

Como veíamos que la espera del segundo AVE demoraba, comunicamos con el grupo perdido, que se disponía a tomar el cercanías hacia la Estación de Francia. Lo cierto es que dimos por hecho esa espera en Sants, pero realmente no habíamos hablado en ningún momento al respecto.

Con noticias de que el billete del AVE tenía validez para el cercanías dirección estación de Francia, nos remitieron a un interventor para poder pasar por “la puerta de atrás”, pero la segunda interventora nos impidió la entrada, y muy “amablemente” nos “invitó” a acudir a una máquina expendedora de billetes para poder viajar. Corriendo y con el billete en mano acudimos al andén, y cuando parecía que el encuentro iba a tener lugar, acababa de salir un tren y el grupo se había vuelto a volatilizar, por lo que tuvimos que esperar al siguiente.

El primer punto gracioso fue llegar al hostal y encontrarnos carteles a lo largo de toda la escalera “Hostal en el primer piso”, y digo gracioso porque lo del primer piso parecía una tomadura de pelo; cuando era evidente que habías llegado, los carteles seguían señalando el piso de arriba, vamos, que para todo hijo de vecino eso parecía un segundo.

Una vez ubicados en la habitación retomamos la comunicación telefónica con ese grupo que parecía inexistente; en cinco minutos debíamos prepararnos para quedar en el portal, pero no podíamos ir más rápidos y pasaron unos cuantos minutos más, por lo que recibimos una llamada para decirnos que nos encontraríamos de camino o ya en el Parc del Clot.

Raudos bajamos del primer piso falso, nos calzamos los patines en el portal y tomamos el camino que nos pareció más corto, pero desafortunadamente no era el más patinable, ya que tuvimos que atravesar aceras en mal estado, incómodas y con obras, además de recurrir a la calzada en determinados tramos. Recuerdo que hicimos un comentario tipo “¿éste es el maravilloso suelo de Barcelona?”. He de decir que aunque no era usual encontrarse con PPR, por algunas zonas nos sentíamos como en casa, jajaja. Después fue como encontrar el paraíso, surgió ante nosotros el deseado carril bici desde el que visualizamos la torre Agbar con su inconfundible forma fálica, y un tranvía que Sergio trataba de alcanzar a la velocidad del viento, pero no pudo ser. De camino hice de traductora de mi compañero de fatigas, ya que por más que Sergio preguntaba dónde se encontraba el Parque del Clot, los gestos de los transeúntes denotaban haber escuchado algo ininteligible; opté por emplear mis dotes lingüísticas, y en un “perfecto” catalán todos entendían cuando pronunciaba “Parc del Clot”, algunos incluso nos indicaron en su lengua materna cómo dirigirnos al lugar.

En el parque, donde se celebraría el evento de la IFSA al siguiente día, tenían montada toda una fiesta con una Rollerdisco que se visualizaba desde las gradas, y un “picapica” para el final, antes de salir de ruta. Increíblemente ¡no visualizábamos a nadie del grupo! Por más que tratábamos de localizarlos no había manera, era como si se los hubiera tragado la tierra… ya con paranoia hasta llegamos a pensar que quizás no habíamos quedado allí, o que nos habían engañado y que no habían venido a Barcelona, que todo era un “montaje” y que luego nos dirían “todo ha sido una broma, estamos en El Retiro riéndonos de vosotros”, jajajaja.

Después de tanto desacierto opté por comunicarme con el grupo 3, que venían de camino a encontrarse con nosotros, y volví a llamar al grupo 2, quienes misteriosamente nos informaron que estaban allí bailando en la Rollerdisco. Finalmente el encuentro tuvo lugar, como no pudo ser de otra manera, TNT nos hizo un gesto con el brazo, y acudimos a la zona de la fiesta. Posteriormente fueron llegando el resto de los grupos.

Viernes tarde = rollerdisco + piscolabis

De camino al punto de encuentro alguien me saludó, era Jordi, un compañero rutero al que conocí en una de las rutas X. También estaba Emma, una de las coneras del retiro, y un patinador de esa asociación madrileña innombrable, a quien solo conozco de vista, pero cada uno teníamos diferentes cometidos en Barcelona, muchos acudieron a ver el campeonato de la IFSA, RollerMadriz quería patinar hasta reventar.

La ruta de viernes de la APB fue multitudinaria, nunca había visto nada igual, era como una bicicrítica, pero sin bicis. Con una estricta organización que no permitía el más mínimo fallo, los stoppers, con sus chalecos amarillos, adelantaban a la multitud al grito de “¡esquerra, esquerra, esquerra!”, y debíamos cederles el paso para que paralizaran el tráfico e informaran de vía libre a todos los ruteros. Otro grito de guerra que resultó gracioso y que se convirtió en una de las frases del fin de semana fue “cuidado con los pilones”, que para ellos son los bolardos, y además allí son muy altos. También teníamos que tener cuidado con las “rajillas”, que aunque pocas, eran selectas.

Cometí el error de ir equipada con chaleco, me confundieron con una stopper e incluso me lo pidieron para hacer uso de él y devolvérmelo al final de la ruta… ¿quién sería el iluso que osaba sudar mis pertenencias? Al final me lo quité para evitar problemas.

En una de las paradas Sergio se entretuvo bebiendo agua y nos perdió la pista, pero gracias a los organizadores y a su pericia con los planos, consiguió unirse en La Sagrada Familia. Perder a Sergio fue muy positivo para él, ya que supuso un conocimiento callejero que le ayudó a moverse en solitario con absoluta destreza durante el fin de semana.

Entre toñas varias y “amonestaciones” por salirnos de la “masa crítica” y por no ir detrás o delante de “los naranjas” (puro desconocimiento) fuimos recorriendo los 20 kms. prefijados hasta llegar al Centro de la Villa (Centre de la Vila) que fue nuestra parada obligada para “repostar” día tras otro.

Como en todos los viajes tiene que suceder algo, el reportaje gráfico de TNT finalizó en esta ruta porque inexplicablemente mi mano se cruzó en el camino de su cámara, precipitándose al vacío y desajustando el objetivo. (Hay que decir, que una vez de vuelta, una ”mano mágica” se encargó de arreglar el desastre, cuando todos lo dábamos por perdido).

Ciertamente el viernes para mí fue el peor día porque no pude disfrutar como todos de la Rollerdisco y la ruta nocturna debido a mi convalecencia, pero mereció la pena conocer a Rolan y volver a ver a Lorena, nuestros dos grandes anfitriones en Barcelona (¡¡¡¡graaacias por todo!!!!!). Además me cantasteis el cumpleaños feliz cuando llegaron las doce.

Casi celebré la llegada al hostal porque creí que ese momento no llegaría nunca, y es que estando enferma todo se hace cuesta arriba. Una duchita, un bocata, un frenadol y a planchar la oreja, pero aquella noche fue muy extraña; en primer lugar no pude pegar ojo, y en segundo mi acompañante soñaba en alto con ruidos guturales ininteligibles unidos al nombre de Laura. Entre Lauras e insomnios no me quedaba ni pizca de agua y lo poco que logré conciliar el sueño me dediqué a soñar que bebía, y al abrir un ojo intenté paliar mi sed bebiendo la desagradable agua del grifo, pero fue mejor eso que continuar con la boca seca woman.

El sábado y a pesar de no haber dormido me levanté con aires renovados, una fuerza se apoderaba de mi interior (no me refiero a la niña del exorcista), y a pesar de las negativas previsiones del tiempo hacía un día maravilloso.

Ruta sábado mañana = cultural total

 

 

Desayunamos en los alrededores del hostal e hicimos la visita obligada a Inercia, desde donde emprendimos la ruta mañanera con la inestimable ayuda de Rolan, Lorena y otro chico que no recuerdo el nombre (le llamaré el fotógrafo, que me perdone). Recorrimos las zonas curiosas que habitualmente no visitan los turistas (primeros cableados, zonas de fusilamiento…), con una parada para degustar horchata y fartons (para Emilio), y otra inevitable para comer “alfalfa”. Guardamos nuestras bananas en la mochila (Almu golosona se quedó con la más grande), jugamos a adivinar grupos musicales de los 80 y continuamos con nuestro cometido (patinar) hacia el Park Güell. En algún punto (no recuerdo cuál) Lorena y el fotógrafo se descolgaron. Todo fue sencillo hasta llegar a la cuesta más empinada que he subido nunca sobre patines, de hecho había que subir con los pies completamente perpendiculares a la pendiente, existe documento gráfico. Algunos optaron por quitarse los patines y otros lo tomamos como un reto personal. Después llegaron las escaleras mecánicas y nuestra entrada triunfal sobre ruedas al parque, y aunque comenzamos a andar por la tierra tuvimos que acabar quitándonos los patines. Dimos una vuelta al parque, que estaba plagado de gente, estuvimos en el mirador con el zancudo guapo (Reina’s words) y entre música griega, y después quedamos en el lagarto Juancho con parte del grupo que había llegado en metro, evitando la temible cuesta. Repusimos fuerzas a la salida del parque y buscamos las zonas más accesibles y menos empinadas de retorno, pero era complicado, y una de las pendientes se nos resistió bastante, An-toñao (TNT´s words) hizo honor a su nombre, e incluso se atrevió a “reírse” de las cuestas subiendo una de ellas retando a TNT, bajando con su peculiar paso de “bailarina”, momento para el recuerdo. TNT también hizo de las suyas con su caída “ensayada” que quedó inmortalizada por Reina.

Park Güell = patines + pies

 

Nuestro becario Sergio en la tarde emprendió su camino en solitario hacia el Camp Nou para ver jugar a su equipo contra el Atlético de Madrid y como había tenido otro encuentro fortuito por la mañana, aprovechó para quedar en la noche. Otros patinadores decidieron hacer planes más tranquilos y después quedar con el resto a última hora.

Nuestro becario barcelonés = un 10 en orientación

Emilio, TNT, Almu, Silvia, Rolan y yo mientras tanto continuábamos patinando, patinando, y patinando… dimos unas vueltas por el Forum, y TNT y Rolan aún tenían fuerzas para dar un par de vueltas de velocidad a una explanada inmensa. Yo solo podía pensar en sentarme, y buscamos nuestro descanso en una cuesta con vistas al mar en la que estaban patinando unos Skaters. Como bien dice Almu, estábamos tan cansados que nos pareció que el tiempo de descanso fue de unos diez minutos, mientras que el real fue de aproximadamente una hora. Como solo patinábamos, patinábamos y patinábamos sin pasar por “casa”, orinaba como los abuelos, y tuve que pedir permiso al grupo e incluso “obligar” a los integrantes a ir al baño, ya que nadie había reparado en ello y las necesidades básicas son fundamentales. Estábamos rendidos, pero aún así estábamos dispuestos a unirnos a la ruta de las 9 de la noche con la APB. Al recibir la noticia de que no habría ruta yo casi lo agradecí, estaba al límite de mis posibilidades. Nos despedimos de Rolan y regresamos al hostal, pero primero nos repusimos en el Centro de la Villa. Mientras permanecíamos sentados y sin capacidad de reacción, Emilio recibió una llamada de Alba, del grupo PatinarBarcelona, que nos invitaba a unirnos a una ruta pasando a buscarnos; pero estábamos tan sumamente cansados que agradecimos el ofrecimiento, pero lo rechazamos. Como no podía con mis piernas, todo banco que encontraba a mi paso lo aprovechaba, con la suerte de que en uno de ellos me pilló un chiclazo en la malla, ¡qué gente más guarra!

Ruta sábado tarde + IFSA

Y al fin sucedió el milagro, hogar dulce hogar... y con agüita para no deshidratarme por la noche. Sergio se presentó en “casa” a las 5 de la mañana después de la celebración de la victoria, pero esa noche sí que pude dormir como un tronco a pesar de sus ruidos guturales. Lo curioso es que el “jodío” a las 8 ya estaba en pie para ver el museo del Barça, ¡juventud, divino tesoro!

Como somos gente de costumbres desayunamos en el mismo sitio y a la misma hora que el día anterior, y de todo el grupo solo quedamos tres para hacer la ruta de los dormilones: Emilio, Silvia y yo. Con quedada con Rolan en La Marina recibimos una llamada de Sergio para avisar que se unía, no le fue difícil patinar desde el Camp Nou hasta el punto en el que nos encontrábamos después de su dominio de las calles de Barcelona. Ahí que se presentó con su camiseta Blaugrana de Sergi.

Entre gritos de “¡Me aburro!” y “solo puede quedar uno” íbamos por las calles entre 25 y 30 km/h, es decir, una auténtica burrada. Para mí fue una ruta especialmente dura por la tralla de todo el fin de semana, supongo que en otras condiciones la habría disfrutado más.

Sergio también llegó al límite de sus fuerzas, me pidió una barrita y tuvo que parar a reponerse (y bien repuesto) en un pakistaní (allí no hay chinos, son pakistaníes). A partir de ese momento no volvimos a verle, sí que sabemos que cogió el AVE, porque ya se ha comunicado vía mail con nosotros.

Llegamos hasta el infinito ¡y más allá! patinando en dirección opuesta a las amenazadoras nubes, y encontrándonos visto y no visto en Badalona. No podría definir el cansancio a la llegada a Barcelona, el cuerpo me flaqueaba, Silvia me acompañaba con las dolencias (me dolía hasta la cintura de la riñonera) y la búsqueda constante de improvisados asientos.

¿Y mientras tanto, qué hacía el grupo de la “ruta dominguera”? Musilu nos lo cuenta:

Empezamos 5 personas nuestra guía Nuri, detrás Sarah a continuación Ana, Juanma y yo. No llegamos a los 30Km/h a los que iban los “cañeros”, llegaríamos a los 10Km/h como mucho, debido a que el paseo estaba lleno de gente disfrutando del maravilloso día que se nos brindaba. Hicimos una paradita para mirar la playa y allí estaba la gente disfrutando del sol tumbados o jugando al voleibol. Cuando comenzamos a Sarah se le perdió un tornillo y estuvimos buscándolo pero no hubo suerte, y Nuria le quito una rueda para continuar; cogimos el carril bici y Juanma y yo solo decíamos “ojalá en Madrid tuviéramos esto para poder disfrutar de las mañanas domingueras... el retiro esta bien pero esto... ¡¡mola más!!”. Veíamos como los papis llevaban a los niños en las bicis, como había más patinadores como nosotros disfrutando del paseo… Llegamos al Forum y de ahí nuestra preciada guía nos dirigió al puerto donde nos llevó a un mirador para que viéramos por donde habíamos venido y donde podíamos tocar el mar con las manos. , Dé ahí bajamos a la playa de cemento una gozada llegar a la orilla del mar con los patines. Nos tomamos un piscolabis, descansamos y recibimos la llamada de Maria Luisa y Antonio que venían de camino. Como tardaban pensamos que podía ser difícil encontrarnos en la playa de cemento y salimos en su busca. Una vez que nos encontramos con ellos volvimos por donde habíamos venido. Antonio y Maria Luisa fliparon de lo poco que habíamos tardado en llegar al carril bici de la playa (ya que los pobres para irnos a buscar fueron por otro camino con más dificultades). Encontramos nuestro trozo de playita. Empezamos a ponernos nerviosos; queríamos quitarnos los patines yaaa, ponernos el bañador y pisar la arena. Así lo hicimos, nos instalamos, Maria Luisa, Sarah y Nuria, como tres sirenitas saltaron al agua mientras Antonio y Juanma iban a por un piscolabis… Y luego llegaron los “cañeros”…

Ruta domingo = cañeros + playeros

Y aquí nuestros viajes se juntan otra vez…

Encontrarnos con el resto del grupo en la playa nos supuso un triunfo, y decidir dónde comer también, no teníamos fuerzas ni para hablar, ni siquiera me di cuenta de que tenía los brazos quemados hasta que no me empezaron a picar. El grupo se dividió en tres: unos comidita en la playa (TNT, Almu, Nuria & daughter), otros en búsqueda de una buena paella (An-toñao y Reina), y nosotros Kebab (Emilio, Silvia, Juanma y yo) en el Centro de la Villa, para variar. De ahí a tomar un café, recoger nuestras pertenencias, adecentarnos un poco para subir al tren (gracias por el consejo Emilio) y a la estación de Francia destino a Sants para tomar el AVE. A las 18h, en la Estación de Francia nos informan que el cercanías sale en un minuto, y TNT, Almu, Nuria & Daughter ya tenían su billete, habían pasado por el control de equipaje y ya estaban sentados en el tren, nosotros aún luchábamos con las máquinas expendedoras de billetes. Salimos corriendo, yo me salté el control de equipaje, me pararon, pero me dejaron pasar finalmente porque nos vieron agobiados para coger el tren. Otra vez todos juntos llegamos a Sants y regresamos a Madrid. Entre charlas hicimos un análisis de lo que fue el viaje, y supongo que todos nos llevamos una buenísima impresión, grandes momentos, estupenda compañía, y lo mejor de lo que nos hizo llegar hasta allí y nos une, el patinaje. Las rutas las podéis consultar aquí:

Viernes - http://www.inlinemap.net/route/319671

Sábado - http://www.inlinemap.net/route/319672

Domingo - http://www.inlinemap.net/route/319675

Gracias especiales a Roland y Lorena, por lo bien que se ha portado este finde y mención especial también para Alba, por haber estado pendientes de nosotros en la ruta del viernes. Esperamos que pueda disculparnos por no haber acudido a la ruta del sábado, a los guías de la Ruta de los Dormilones y los organizadores de la Rollerdisco del viernes.

¡¡Ahhh!! Y por supuesto, mencionar como el chubasquero mágico nos ayudó a que el tiempo nos acompañara…En cuanto el chubasquero magico se fue, Barna dejó caer lágrimas por sus calles, emocionada por nuestra partida... Pero lo importante es que… ¡¡¡VOLVEREMOS!!! (en AVE, por descontado).

AVE (=Alta Velocidad Estupenda, jeje).

 

Comentarios
Buscar
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
PaulaRoller  - Gracias por la crónica !!!! e   |2009-09-24 09:55:41
Estupenda crónica, muchas gracias por compartirlo chicos ¡!!!

Me ha encantado
la crónica, y más que la compartáis con el resto de los no-asistentes, como yo,
que así nos hemos hecho una perfecta idea de lo bien que os lo habéis pasado, y
del cansancio del que habláis lo conozco de sobra, es agotador estos fines de
semana pero lo bueno es que te quedas con la mejor sensación del mundo. ¿Así que
el becario se fue a ver a su equipo? Jajajajaja yo pensaba Sergio que era una
coña cuando me lo contaste ¿y no volvió hasta las 5 de la mañana? ¿Y se apuntó
encima a la ruta de los madrugadores? Vamos que te has ganado otra medalla al
aguante, si señor ¡!!! Pues nada, muchas gracias de nuevo a los cronistas, a
Dinamita además por sus fotos de la portada que son preciosas un
beso

PD: Si quieres escribir comentarios como hago yo (viste que potitos? )
tienes que coneztarte con Internet Explorer pq en Firefox NO funcionan

3.21 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
Siguiente >
copyright© RollerMadriz. 2007-2010 · Todos los derechos reservados Links